Descubre más Reservado a los suscriptores ENTREVISTA – La normaliana y doctora en ciencias políticas es autora de Féminicène (Fayard) y coordinó la obra colectiva La Souveraineté, l'Europe et le Peuple (Michalon, en homenaje a la intelectual soberanista Coralie Delaume). Dos ensayos importantes y complementarios que, cada uno a su manera, exploran las crisis venideras y sus consecuencias, particularmente en la emancipación de las mujeres. El FÍGARO. – La tesis de su libro es provocativa. Usted postula que las mujeres deben la evolución de su estatus no a las luchas feministas, sino al progreso técnico y médico, así como al enriquecimiento general. ¿Qué te permite decir esto? Vera NIKOLSKI. – Si la tesis parece provocativa es porque nos hemos acostumbrado a considerar, como nos invita la narrativa dominante, que la emancipación de las mujeres se debería a luchas feministas, con derechos “arrancados” al final a los hombres. de 'una confrontación. Sin embargo, hasta principios del siglo XX, las demandas de igualdad permanecieron en minoría, prerrogativa de unas pocas figuras –valientes– aisladas, y quedaron reducidas a una “agitación simbólica”, para usar la fórmula de Simone de Beauvoir. Es difícil ver qué interés tenían los dominantes –en este caso, los hombres– en ceder sectores enteros de sus privilegios ante una protesta de tan baja intensidad. Todo se vuelve más claro si recordamos… Este artículo está reservado para suscriptores. Te queda un 92% por descubrir.
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ENTREVISTA – La normaliana y doctora en ciencias políticas es autora de Féminicène (Fayard) y coordinó la obra colectiva La Souveraineté, l'Europe et le Peuple (Michalon, en homenaje a la intelectual soberanista Coralie Delaume). Dos ensayos importantes y complementarios que, cada uno a su manera, exploran las crisis venideras y sus consecuencias, particularmente en la emancipación de las mujeres.
El FÍGARO. – La tesis de su libro es provocativa. Usted postula que las mujeres deben la evolución de su estatus no a las luchas feministas, sino al progreso técnico y médico, así como al enriquecimiento general. ¿Qué te permite decir esto?
Vera NIKOLSKI. – Si la tesis parece provocativa es porque nos hemos acostumbrado a considerar, como nos invita la narrativa dominante, que la emancipación de las mujeres se debería a luchas feministas, con derechos “arrancados” al final a los hombres. de 'una confrontación. Sin embargo, hasta principios del siglo XX, las demandas de igualdad permanecieron en minoría, prerrogativa de unas pocas figuras –valientes– aisladas, y quedaron reducidas a una “agitación simbólica”, para usar la fórmula de Simone de Beauvoir.
Es difícil ver qué interés tenían las personas dominantes –en este caso, los hombres– en ceder sectores enteros de sus privilegios ante una protesta de tan baja intensidad. Todo se vuelve más claro si recordamos...
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