Leer más “Ir en busca del interés común”, esta ilusión tan deseada, implica una visión compartida de lo que nos une, de nuestros valores y de nuestra historia. Sin embargo, los numerosos debates sociales revelan una sociedad francesa fracturada y este “nosotros” que utilizamos para formar un cuerpo, para sentir la fuerza del colectivo, no cubre la misma periferia en boca de todos. Le pedimos a la activista y ensayista decolonial Houria Bouteldja que nos explique a quién se refiere cuando dice “nosotros”.
Un “nosotros” político dividido El “nosotros” discutido en la obra Beaufs et barbares, de Houria Bouteldja, es un “nosotros” político.
"Se refiere a una comunidad que se construirá con el objetivo de transformar el equilibrio de poder en la dirección de los intereses de las clases trabajadoras". Houria Bouteldja
El ensayista parte de la idea de que en Francia existe una división dentro de las clases trabajadoras, dividida en dos bloques sociales. Por un lado, estarían las poblaciones blancas, que se caracterizan o bien por una cierta resignación en el terreno político, bien por una atracción cada vez más marcada hacia la extrema derecha. Por el otro, estarían aquellos que viven en barrios de clase trabajadora, predominantemente no blancos, de la historia colonial y que actualmente viven en Francia bajo el régimen del racismo estructural.
Esta es una observación que fue posible hacer durante las manifestaciones de los chalecos amarillos, en las que la mayoría de la gente que vivía en barrios populares no participó. Asimismo, durante las últimas elecciones, una parte importante de estas poblaciones volvió a las urnas para votar por Mélenchon, mientras que gran parte de los batallones de chalecos amarillos se abstuvieron o votaron por la extrema derecha.
¿Hacia una posible convergencia? Para Houria Bouteldja, se trata primero de comprender las razones de esta división fáctica, aunque estas dos poblaciones comparten intereses de clase comunes. Según el ensayista, esta desunión impide invertir el equilibrio de poder. Además, comprender las razones de esta separación permite al activista decolonial reflexionar sobre las condiciones para una posible convergencia.
Basándose en la noción de “Estado integral” acuñada por el filósofo y teórico político Antonio Gramsci, Houria Bouteldja explica que para comprender los mecanismos de dominación, debemos abrir la definición del Estado a sus componentes extrainstitucionales.
“El Estado dominado por la burguesía sólo funciona porque existe una alianza objetiva entre el Estado, la sociedad política y la sociedad civil”. Houria Bouteldja
En resumen, la dominación es posible gracias a una alianza basada en los intereses comunes de las clases dominantes y se mantiene mediante el consentimiento de la sociedad civil. La tesis defendida por la ensayista Houria Bouteldja es que es posible entender el racismo estructural como producto de un consentimiento de este mismo tipo.
Por lo tanto, si la noción de utopía colectiva parece hoy ampliamente utilizada en exceso, tomar conciencia de los mecanismos en los que se basa el mantenimiento de las dominaciones abriría al menos el camino a una recomposición de las fuerzas colectivas.
Noticias: El libro Beaufs et barbares, de Houria Bouteldja, fue publicado por La Fabrique.
“Ir en busca del interés común”, esta ilusión tan deseada, implica una visión compartida de lo que nos une, de nuestros valores y de nuestra historia. Sin embargo, los numerosos debates sociales revelan una sociedad francesa fracturada y este “nosotros” que utilizamos para formar un cuerpo, para sentir la fuerza del colectivo, no cubre la misma periferia en boca de todos. Le pedimos a la activista y ensayista decolonial Houria Bouteldja que nos explique a quién se refiere cuando dice “nosotros”.
Un “nosotros” político dividido
El “nosotros” discutido en la obra Rufianes y bárbaros, de Houria Bouteldja, es un “nosotros” político.
“Se refiere a una comunidad que se construirá con el objetivo de transformar el equilibrio de poder en la dirección de los intereses de las clases trabajadoras”. Houria Bouteldja
El ensayista parte de la idea de que en Francia existe una división dentro de las clases trabajadoras, dividida en dos bloques sociales. Por un lado, estarían las poblaciones blancas, que se caracterizan o bien por una cierta resignación en el terreno político, bien por una atracción cada vez más marcada hacia la extrema derecha. Por el otro, estarían aquellos que viven en barrios de clase trabajadora, predominantemente no blancos, de la historia colonial y que actualmente viven en Francia bajo el régimen del racismo estructural.
Esta es una observación que fue posible hacer durante las manifestaciones de los chalecos amarillos, en las que la mayoría de la gente que vivía en barrios populares no participó. Asimismo, durante las últimas elecciones, una parte importante de estas poblaciones volvió a las urnas para votar por Mélenchon, mientras que gran parte de los batallones de chalecos amarillos se abstuvieron o votaron por la extrema derecha.
¿Hacia una posible convergencia?
Para Houria Bouteldja, se trata en primer lugar de comprender las razones de esta división fáctica, aunque estas dos poblaciones comparten intereses de clase comunes. Según el ensayista, esta desunión impide invertir el equilibrio de poder. Además, comprender las razones de esta separación permite al activista decolonial reflexionar sobre las condiciones para una posible convergencia.
Basándose en la noción de “Estado integral” acuñada por el filósofo y teórico político Antonio Gramsci, Houria Bouteldja explica que para comprender los mecanismos de dominación, debemos abrir la definición del Estado a sus componentes extrainstitucionales.
“El Estado dominado por la burguesía sólo funciona porque existe una alianza objetiva entre el Estado, la sociedad política y la sociedad civil”. Houria Bouteldja
En resumen, la dominación es posible gracias a una alianza basada en los intereses comunes de las clases dominantes y se mantiene mediante el consentimiento de la sociedad civil. La tesis defendida por la ensayista Houria Bouteldja es que es posible entender el racismo estructural como producto de un consentimiento de este mismo tipo.
Por lo tanto, si la noción de utopía colectiva parece hoy ampliamente utilizada en exceso, tomar conciencia de los mecanismos en los que se basa el mantenimiento de las dominaciones abriría al menos el camino a una recomposición de las fuerzas colectivas.
Noticias:
el libro Rufianes y bárbaros, de Houria Bouteldja fue publicado por La Fabrique.
“Este post es un resumen de nuestro seguimiento de la información”